El peso de los dioses era aplastante y su trabajo era insoportable. ¡Que la carga pase a la humanidad! Así hablan los versos más antiguos tallados en arcilla, un fragmento del cuento de Atrahasis de Mesopotamia. Sin embargo, ¿y si estas figuras divinas no fueran simplemente leyendas? ¿Qué pasa si las historias insinúan algo mucho más antiguo y extraño de lo que nos hemos permitido creer? El nombre Anunnaki proviene de los símbolos grabados en los registros sumerios, cuyas líneas relatan los hechos de las deidades que dieron forma al mundo y vigilaron la Tierra.